miércoles, 24 de junio de 2015

As time goes by.


-Jefe, jefe…
-Qué…
-¿No se va a la cama?
-No, ahora no.
-¿Y no piensa hacerlo en un futuro próximo?
-No.
-¿No piensa acostarse nunca?
-¡No!
-Pues yo tampoco tengo sueño.
-Ven, anda, echa un trago.
-No. No quiero, vámonos.
-Bien, pues quédate sin echar un trago.
-Jefe, tiene que salir de aquí.
-¡No, señor! Estoy esperando a una dama.
-Vámonos, jefe. No debe meterse en líos.
-Ella va a venir. Sé que va a venir.
-Podemos coger el coche, irnos a la aventura. Emborracharnos. Ir de pesca hasta que ella se haya ido.
-¡Cállate y vete a casa! ¿quieres?
-No, señor. Yo me quedo aquí.
-Se llevan a Ugarte y aparece ella. Unos van y otros vienen ¿Sam?
-¿Sí, jefe?
-Sam, si es diciembre de 1941 aquí en Casablanca, ¿qué hora es allí, en Nueva York?
-Eh, se me parado el reloj.
-Deben de dormir en Nueva York. Deben de dormir en toda América… De todos los cafés y locales del mundo, aparece en el mío. ¿Qué estás tocando?
-Una canción que he compuesto.
-Para. Ya sabes lo que quiero escuchar.
-No lo sé.
-La tocaste para ella, tócala para mí.
-Bueno, es que no la recuerdo.
-Si ella la resistió, yo también. ¡Tócala!